CÓMO PENSAR
Y ENSEÑAR A PENSAR PARA EL APRENDIZAJE DE LA VIDA PERSONAL Y ESCOLAR DEL NIÑO.
Este
ensayo pretende dar una explicación sobre cómo pensar y enseñar a pensar para el
aprendizaje de la vida y escolar del niño, tomando en cuenta cada una de las
necesidades del niño, y los objetivos principales de la educación, "crear
personas capaces de hacer cosas nuevas, no simplemente repetir lo que otras
generaciones han hecho" (Piaget, 1982), de tal manera que se puedan formar mentes
críticas, con la gran capacidad de llegar a la verificación por medio del
razonamiento.
En nuestra
sociedad, necesitamos de una educación
que nos permita
desarrollar la habilidad
de pensar así como
la capacidad de aprender, para poder vivir y adecuarnos a los cambios
que se presentan en el contexto que nos desenvolvemos.
Empezaremos
por entender que es el pensamiento, aun que en realidad hay diferentes
significados sobre lo que es, tenemos que estar consientes que todo el tiempo
estamos pensando, que lo que decimos o explicamos es porque de una manera nuestro cerebro está procesado
nuestro conocimiento de una tal forma que nos hace reflexionar acerca de las ideas
que pasan por nuestra mente.
La
capacidad de pensar vista desde la perspectiva personal, nos ayuda a formular
ideas más concretas sobre las cosas que nos rodean y darnos cuenta que no todo tiene la misma función, que somos
nosotros los que nos encargamos de hacer las diferencias de aprendizaje, a
través de lo que cada quien percibe y
comprende, desde los conceptos que vamos
construyendo a lo
largo del aprendizaje que vamos adquiriendo, durante el
desarrollo de las capacidades de estudio
que posee el niño cuando pone en práctica sus conocimientos adquiridos
durante el manejo de objetos prácticos
en la adquisición de sus nuevos conocimientos, al confrontar la práctica con la
teoría científica, el niño va desarrollando nuevas habilidades durante el
proceso. Todos los niños desde muy
temprana edad van adquiriendo
conocimientos razonados en su pensamiento lógico, ya que todo individuo desde
la infancia está capacitado y cuenta con las habilidades para desarrollar el
proceso del pensamiento reflexivo, aunque todavía este pequeño sujeto todo lo
que va aprendiendo es nuevo para él, pero ya lo va adquiriendo como un proceso
de conocimiento dinámico, porque pone en juego
todo el potencial
que posee y va
construyendo su propio
aprendizaje al interactuar
con el medio en el que se está desarrollando, (juguetes, objetos,
peligros, animales, personas, y aprendizajes adquiridos en la familia, etc.).
Un claro ejemplo de este conocimiento al
que me refiero, es cuando un niño ve una
vela encendida y se le indica que no la toque porque se puede quemar, en
este etapa el niño no comprende el
concepto de quemar, por lo tanto se le
crea un estado de duda, por lógica el
sujeto toca la flama aunque la mamá le diga "no lo toques te vas a
quemar" el niño no obedece la indicación y lo toca, sufriendo las
consecuencias de la quemadura, hasta en este momento experimenta un
conocimiento adquirido, al tener contacto con el objeto de aprendizaje, por
ende, en otra ocasión no lo volverá a tocar porque este niño a adquirido el conocimiento
práctico y reflexivo (Dewey, 1989). Este individuo
aunque al parecer para los adultos este aprendizaje es un accidente, para el
infante es un acto de búsqueda e
investigación, al poner en juego la práctica y teoría de forma innata, todo niño aprende al poner en juego sus
necesidades físicas y prácticas durante el proceso de aprendizaje, esto lo
ayuda a
producir un pensamiento
crítico, analítico y reflexivo
que le hace
enriquecer las cosas
dándoles un significado con experiencias significativas
para su vida.
Este
tipo de enseñanza; quiere decir que los pequeños estudiantes hacen de su
aprendizaje, un aprendizaje cualitativo y de calidad, al poner en juego las
competencias que posee al relacionarlos
con los objetos manipulables que enriquecen su pensamiento evolutivo, esto nos lleva
a entender como un niño forma su propio juicio acerca del medio que lo
rodea y la realidad existente, al ir comprendiendo los fenómenos que la
naturaleza le presenta, para ir desarrollando lógicamente el pensamiento
analítico, reflexivo y práctico durante este proceso.
Para
poner en juego el pensamiento dinámico basta con aprender a percibir lo que se
encuentra alrededor de cada sujeto, desde nuestro primer juguete hasta algo que
se encuentra en nuestras vidas combinándolos con las teorías científicas, esto
nos lleva a poner en juego la imaginación, el razonamiento en conjunto con la
práctica. En este sentido un pensamiento, es una imagen mental de algo que está
presente en un objeto de estudio, porque se relaciona la imagen con objetos
concretos, en este momento el sujeto pone en práctica todas sus necesidades de
aprendizaje que le dará
conocimiento acerca de
su utilidad, por
lo tanto el
niño va comprendiendo
y va haciendo suyo los conocimientos prácticos mediante el manipuleo y
la confrontación de supuestas ideas al ponerlos en práctica con sus teorías
respectivas, que al utilizarlas se va construyendo un conocimiento
significativo.
Este
niño va captando los aprendizajes
significativos, al convivir con las piezas de su investigación, buscando
respuestas que lo motiven a seguir aprendiendo a través de sus experiencias
cognitivas y psicológicas, de esta
manera tendremos un estudiante motivado a seguir descubriendo nuevos conocimientos, tan
significativos que le servirán para seguir descubriendo su potencial de
adquisición.
El
niño como ser pensante, tiene el poder de producir, de crear principios y fines
propios, originados de sus
acciones durante la
etapa en el
momento de movilizar sus
saberes, este sujeto es un verdadero procreador de movimientos mentales,
vistos al poner en juego su voluntad visible, al realizar sus investigaciones
de manera libre, ya que todo niño pone
en juego el pensamiento de manera libre, porque tiene una necesidad de crear su
propio conocimiento. Su fin es una recta determinada del fin de proveer los
medios necesarios, que busca y prepara para entender lo
que ocurre, así
pues es la percepción
sensible de una
cosa muy importante
para el sujeto. como por ejemplo la salud se conserva por medio
del ejercicio, es decir, un paciente que acude al médico porque se siente
delicado de salud, el médico le receta un tratamiento adecuado, pero si el
paciente no se toma el medicamento conforme a las indicaciones establecidas
"no se va a curar" porque no está llevando a cabo el orden de las
indicaciones establecidas en la receta, supuestamente si llevara a cabo la
teoría indicada con la práctica, se sentiría cada vez mejor, con forme pasa el
tiempo y estaría poniendo en práctica su propio aprendizaje de mejoría; por
otro lado el niño también debe darse cuenta que su movilización de saberes, es
decir sus aprendizajes, van cambiando conforme crea su propios principios
originados al confrontar las acciones al movilizar sus saberes en el momento
que confronta sus ideas de pensamiento, con los resultados esperados durante
este proceso (Elosúa, 1993). El error que resultase de
cualquier práctica de estudio también se considera como parte de un proceso de
aprendizaje, por eso hablamos en este ensayo de que el niño cuenta con una
potencialidad en la adquisición y desarrollo de conocimientos y nuevos saberes,
al poner en práctica las confrontaciones de resultados que espera aprender en
cada situación, porque pone en juego toda su movilización del pensamiento
movilizador que poseen todos los seres humanos, en la que es cuestión de
motivarlos con dinámicas y técnicas pedagógicas
que motiven la
voluntad del alumno
a seguir aprendiendo
con nuevas formas
de enseñanza en el aula. Cabe señalar que todas las demás virtudes que
se posee son también dignas de ser
reconocidas y valoradas pedagógicamente en la
movilización de saberes.
Con las exposiciones antes mencionadas,
podemos decir que ya se poseen estudios básicos que nos permiten comprender la
movilización de los saberes por medio del pensamiento. Es decir que para enseñar a pensar es necesario
criticar (Raths, 1971), pero no de forma
negativa si no de una forma constructiva, en la que los alumnos se les da la
oportunidad de criticar un resultado o un aprendizaje que sea bueno o malo y lo
que se pueda mejorar, y de esta manera se puedan asumir roles
más activos en
relación con su
aprendizaje. Un ejemplo
claro de esta
situación es cuando un alumno
comprueba una hipótesis en un problema a resolver, esperando resultados
favorables o negativos, en la que en su mente se formula preguntas para sacar
conclusiones, estas preguntas, lo motiva a "pensar" de manara lógica,
analítica, critica y asertiva, sin olvidar la critica física, química o
matemática como resultados posibles de una aseveración favorable a lo que se
espera, sin dejar de pensar que podría ser negativa. Nosotros como docentes,
tenemos que enseñar a pensar
positivamente para que
se pueda enseñar a actuar, (Descartes) "pienso, por lo
tanto existo", entendiéndose de otra manera: primero pienso y luego actuó.
El pensar es una consecuencia del ser humano, así como el respirar que no lo
podemos evitar, porque es parte de nuestro ser.
Otra
estrategia que nos ayuda a enseñar a pensar de una forma dinámica, funcional y
pedagógica, es la "búsqueda de hipótesis" que no podemos dejarlo sin
soporte en el desarrollo del pensamiento humano, la hipótesis se entiende como
una suposición o una idea que puede no ser verdadera, ya que apenas se va a poner a prueba, esperando un resultado que
viene siendo una información únicamente previa, su valor reside en capacidad de
establecer relaciones entre los hechos y explicar los resultados, en esta
técnica primero se plantean las razones del ser, de manera clara en lo que uno
cree que sea el resultado posible, para después sacar nuestra propia conclusión
con las respuestas correctas que uno espera obtener.
La
imaginación también toma un papel importante en el proceso de enseñar a pensar,
al dejar volar la mente mas allá de lo que se espera aprender; como por
ejemplo, imaginar cómo puede ser el objeto que nos explica la teoría como una
posible respuesta, este ejemplo significativo lo podemos llevar a cabo en el
aula en la siguiente adivinanza "este animalito tiene ocho patas y teje de
prisa una linda telaraña, ¿qué es? R= la araña", en esta adivinanza el
niño utiliza su imaginación por medio del pensamiento lógico crea y compara
posibles respuesta de acuerdo a la descripción de la hipótesis que se le
plantea, esta actividad motiva a los educandos a participar en dar la respuesta
correcta y así existen actividades interesantes en otras áreas del saber. (Raths, 1971)
Por
otro lado también es importante reunir y organizar datos para el desarrollo del
pensamiento infantil. Reunir y organizar datos depende del uso para el cual
están destinados, es decir reunir los materiales manipulables que se pueden
utilizar al promover el aprendizaje del pensamiento en la toma de decisiones
durante una actividad, ya que si no se cuenta con los recursos didácticos no se
podrá llevar a cabo la actividad con el éxito que se espera. Sin lugar a dudas
la toma de decisiones implica elegir y seleccionar alternativas que nos lleven
diseñar proyectos o hacer las investigaciones pertinentes, al plantear
problemas significativos e interesantes en las planificaciones de proyectos,
realizar conclusiones y donde se señalen los temas importantes para los alumnos,
donde se les
brinde la oportunidad
de aplicar el
desarrollo del pensamiento
en las actividades que se les plantean, así mismo se les da la oportunidad
de examinar lo que escriben al codificar
las ideas que plasman, de esta manera van enriqueciendo las experiencias del
pensamiento al tener contacto con la actividad que realizan de manera
reflexiva. Esto significa que el alumno lo realiza con un compromiso serio y
personal bien definido desde el momento que realizo un estudio profundo e
intelectual. (Raths, 1971)
En
conclusión podemos decir que en el tema de cómo pensar y enseñar a pensar para
el aprendizaje de la
vida y escolar
del niño, implica enseñar
a desarrollar el
pensamiento complejo, con actividades interesantes para que el niño pueda
desenvolverse en el proceso de aprendizaje formativo y cualitativo,
además para que pueda vivir en sociedad y
en el entorno de su naturaleza, de tal
manera que lo lleve a comprender y tener
en cuenta que somos únicos, y por lo tanto esto es lo que nos hace diferentes en nuestros
pensamientos. Debemos entender que el pensamiento en cada
niño opera mediante hipótesis que se va formulando
desde diferentes perspectivas, por ello, hay que saber tener las adecuadas
organizaciones del conocimiento, para indagar en el pensamiento y que el sujeto
sea capaz de tomar conciencia de la contradicción y solución de problemas, de
tal manera crear ambientes favorables para que los pequeños sean capaces de
experimentar, investigar y aprender .
Referencias
Piaget, J. (1982). El nacimiento de
la inteligencia en el niño. Madrid: Aguilar.
Descartes, R. (s.f.).
Recuperado el 23 de Noviembre de 2013, de e-torredebabel: http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiamedievalymoderna/Descartes/Descartes-Pensamiento.htm
Dewey, J. (1989). Cómo Pensanmos. España: Paidós,
SAICF.
Elosúa, M. R. (1993). Estrategias Para Enseñar Y
Aprender A Pensar. Madrid: Narcea.
Piaget, J. (1982). El nacimiento de la inteligencia en
el niño. Madrid: Aguilar.
Raths, L. E. (1971). Como Enseñar A Pensar. Buenos
Aires, Argentina: Paidos.